Una vez que la decisión esté tomada y se haya decidido por probar este sistema que, aunque más caro, puede resultar también más práctico, dado que en unas cuantas sesiones "el vello será historia", infórmese sobre la legalidad de la clínica elegida, así como de la titulación de su personal. La fotodepilación es un tratamiento médico y se debe realizar por y con la supervisión de un médico.
El especialista le explicará el tipo de piel y de vello que tiene, y en función de sus características decidirá las sesiones previstas para su desaparición. Por lo general, se suelen recibir una media de 5 sesiones espaciadas de uno a tres meses. "Aunque las sesiones dependen de las características del mismo y de la zona a tratar", explican desde Coporación Dermoestética. "En principio, cualquier tipo de vello y de piel puede ser tratada, auque los resultados son más efectivos en las personas con piel clara y pelo oscuro", explican desde el centro Estelitismo, especializado en esta técnica. "Los expertos conocedores de la tecnología láser pueden adaptar los parámetros de longitud de onda, de intensidad y duración del puesto dependiendo de cada paciente", añaden.
Una vez seleccionada la parte concreta, el profesional aplicará un gel sobre la zona exacta a modo de anestésico, de esta manera el frío previene las posibles irritaciones.
A partir de este momento, el profesional, protegido con gafas especiales para evitar daños en los ojos, destruirá los folículos pilosos a través del flash de luz intensa emitida por un filtro de cuarzo. Esto no significa, aunque lo pueda parecer, que el pelo se elimine de uno en uno, sino por zonas. "La energía lumínica se transforma en energía calorífica, consiguiendo una temperatura lo suficientemente alta para eliminar el bulbo piloso, sin dañar los tejidos circundantes, pero sí dañando las células germinativas responsables del crecimiento del pelo", explica el experto.
Ventajas e inconvenientes
Entre las ventajas figuran las siguientes:
Es un sistema cómodo, rápido y prácticamente indoloro, que elimina el vello de forma sencilla y duradera.
Se puede realizar en cualquier parte del cuerpo, tanto de mujeres como de hombres. Las zonas más comunes son: piernas y muslos, brazos y axilas, región pubiana, línea media del abdomen, hombros y espalda, labio superior, etc. También está indicado en patologías de crecimiento anormal de los folículos pilosos (hipertricosis o hirsutismo).
Es una técnica que permite adaptar totalmente los parámetros de la máquina a las características del vello del paciente, por lo que su aplicación es siempre personalizada.
En la gran mayoría de los casos, el vello no vuelve a aparecer -según los expertos- pero reconocen que "cabe esta posibilidad, aunque es bastante remota".
Su coste, aunque es bastante superior que cualquier otro tratamiento, puede no resultar elevado si se tiene cuenta la gran cantidad de productos que se ahorra una persona que ya no requiere depilarse semanalmente.
Es un método sencillo SIEMPRE llevado a cabo por un ESPECIALISTA por lo que su aplicación y resultados estarán continuamente controlados por un profesional médico cualificado.
Respecto a los inconvenientes:
Elevado precio. Una depilación duradera sólo se consigue a través de varias sesiones, una media de tres a cinco, según la dureza del pelo.
Nunca deben someterse a tratamientos de estas características aquellas personas con pieles muy bronceadas, ni las mujeres embarazadas.
Después de una sesión...
Conviene ducharse con un guante de crin
No tomar el sol o rayos UVA durante una semana
Aplicarse factor de protección total en la zona tratada
Aplicarse una crema hidratante, o en caso de irritación y molestias la que le recomienden en el centro.